Hay indicios de que los niños experimentan aflicción durante el proceso de tratamiento del cáncer.
El tratamiento del cáncer en la niñez es una experiencia que provoca mucha tensión, que desafía y perturba a los niños y a los miembros de sus familias. Por consiguiente, se supone que los niños que reciben tratamiento para el cáncer tienen un riesgo significativamente más alto de depresión, ansiedad y otros indicadores de aflicción psicológica.

Ajustarse a un diagnóstico de cáncer en un niño y encontrar la forma de fortalecerse es un reto para todos en la familia. Por lo mismo hay que hablar con los niños acerca de su cáncer y prepararlos a los cambios que puedan experimentar. Como padre debe usted informarse para ayudarlo a enfrentrar dicho proceso.
Su niño depende de usted para recibir información útil, precisa y verdadera. Su niño aprenderá mucho del tono de su voz y de la expresión de su cara, así que mantenga la calma cuando hable con su niño. Esfuércese por tener ternura, franqueza y honestidad – para que su niño confíe en usted.

¿Qué deberé decirle a mi niño?
La información que comparta con su niño depende de su edad y de lo que el niño puede entender. Los niños de todas las edades necesitan información clara y sencilla que pueda tener sentido para ellos. Tanto como sea posible, hágale saber qué deberá esperar usando ideas y palabras que el niño entienda. Diga a su niño cómo podría hacerle sentir el tratamiento y cuando algo le vaya a lastimar. Explique que la medicina y los tratamientos fuertes han ayudado a otros niños.

¿Qué tanto deberé decir a mi niño?
Ayude a su niño para que entienda los hechos básicos acerca de la enfermedad, el tratamiento y lo que pueda esperar. Puede ser difícil para muchos niños procesar demasiados detalles o información que se ofrece con mucha anticipación. Empiece con porciones pequeñas de información que su niño pueda entender. Los niños usan con frecuencia su imaginación para crear respuestas a preguntas que han quedado sin una respuesta y podrían temer lo peor. Responder a las preguntas con honestidad y tener conversaciones frecuentes pueden ayudar a su niño. Decir falsedades puede causar que su niño desconfíe de usted o de las personas en su equipo de atención médica.

¿Cómo podría reaccionar mi niño?
Cada niño es diferente. Algunos se preocupan. Otros se enojan o están quietos, tienen miedo o se portan desafiantes. Algunos expresan sus sentimientos con palabras, otros con acciones. Algunos niños vuelven a comportarse como lo hacían cuando tenían menos edad. Estas son reacciones normales a los cambios en la vida a la que están acostumbrados. Su horario, la forma como ven y sienten, y sus amistades; todo esto puede estar cambiando. Espere que algunos días sean difíciles y otros más fáciles. Diga a su niño, y busque la forma de mostrarlo, que usted estará siempre a su lado.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi niño a salir adelante?
Los niños captan las señales de sus padres, por lo que, si usted permanece con calma y con esperanza, esto podrá ayudar a su niño. Muestre su amor. Piense de que forma su niño y su familia han manejado los tiempos difíciles del pasado. Algunos niños se sienten mejor después de platicar. Otros prefieren dibujar, escribir, entretenerse con juegos o escuchar música.

Algunos niños piensan que hicieron algo malo o equivocado que causó el cáncer. Otros se preguntan por qué se enfermaron. Diga a su niño que nada de lo que él—o cualquier otra persona—hizo causó el cáncer, y que los doctores están trabajando para aprender más sobre lo que causa cáncer en los niños y así ayudara a su hijo a eliminar el sentimiento de aflicción.

Fuente: Cáncer.gov

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